Posteado por: VICTOR | Septiembre 7, 2008

Tres siglos y dos años de espera

La adjudicación del puerto de Garachico marca un hito en la historia de un pueblo que quiere recuperar lo que un volcán le quitó.

La reciente adjudicación por parte del Gobierno de Canarias de la obra del nuevo puerto de Garachico, presupuestado en unos 40 millones de euros, marca un hito en la historia de un pueblo que espera recuperar su muelle desde el 5 de mayo de 1706, fecha en que una erupción volcánica sepultó gran parte del puerto natural que le había dado riqueza y esplendor. A continuación, EL DÍA repasa, con la ayuda de la hemeroteca, el ex alcalde Lorenzo Dorta y el historiador Carlos Acosta, algunas de las fechas clave en la historia del puerto garachiquense. Desde sus días de gloria y decadencia hasta los tres siglos y dos años de lucha y espera por recuperar el acceso al mar. De Garachico escribió hace décadas el gran periodista Leoncio Rodríguez unas palabras aún en plena vigencia: “Es la Pompeya de Tenerife, gloriosa en su adversidad, resignada en su destino”.

1540.- El puerto de Garachico funciona ya a pleno rendimiento, disputándose con el puerto de Santa Cruz la primacía en la Isla.

 

1552.- El ingeniero de origen italiano Leonardo Torriani plantea, sin éxito, la creación de dos pequeños muelles para proteger mejor el puerto natural.

1556.- Las disputas entre los partidarios de los puertos de Garachico y Santa Cruz se hacen cada vez más patentes. En contra del muelle norteño está su lejanía y la fuerza del mar; a favor, las mayores facilidades para controlar el trasiego de mercancías, reconocidas por el propio Cabildo, y su mejor capacidad de defensa ante ataques de piratas, narra Carlos Acosta.

1582.- Una gran epidemia en la zona de Santa Cruz inclina la balanza en beneficio de Garachico, que se convierte en el puerto principal de Tenerife. Una hegemonía que, según Acosta, habría arrancado probablemente ya desde 1580, “según testimonios de toda índole y procedencia, así como algunas cifras de aduanas”. En aquella época era tal el movimiento de personas y mercancías que aquel puerto de una población de apenas 300 vecinos llegó a compararse con una lonja de Sevilla. Acosta subraya que a Garachico llegaban barcos de Yucatán (México), Angola, Inglaterra, Flandes o Portugal que descargaban especias, esclavos, paños de Inglaterra, telas de Francia, productos manufacturados y obras de arte flamencas, mientras que se llevaban azúcar, vino y cereales.

1601.- Un barco infectado con la peste atraca en Garachico y propaga la enfermedad por toda la comarca. Sus efectos se notaron hasta 1606.

1607.- Una Real Cédula del día 12 de diciembre autoriza al alcalde a intervenir en juicios civiles por una cuantía de hasta 100 ducados. Este poder fue solicitado por la gran actividad comercial del puerto y la necesidad de intervenir en casos de problemas de negocios, según narra Carlos Acosta en su libro “Garachico: un puerto enfrentado a un volcán”, una de las principales fuentes de este reportaje.

1630.- Comienza una década de retroceso poblacional y de descenso de la actividad portuaria.

1645.- El día 11 de diciembre se produce el llamado “Diluvio de San Lázaro”, una riada que mató a un centenar de personas, destruyó 80 casas y dañó el puerto, donde se perdieron 14 embarcaciones por la avenida de tierras, piedras, agua y lodo. Acosta cita crónicas que cifran las pérdidas por este desastre en unos 300.000 ducados

1706.- El 5 de mayo de 1706 la erupción del volcán de Trevejo destruye parte de la Villa y de su valioso puerto natural. Crónicas de la época dejan clara la magnitud del desastre: “El espacio del puerto que quedó lleno de lava tenía más de 400 varas de ancho y 360 de largo, quedando sólo uno incómodo de 140 varas por lo más ancho, cuando antes tenía más de 500 brazas. Y su boca de entrada, que antes tenía más de 300 brazas, en el día sólo tiene 80″. Ese mismo año, cuando se enfrían los rescoldos de la erupción, comienzan unos tímidos trabajos de recuperación, lastrados por los escasos recursos existentes para paliar un daño tan grande. Acosta narra que el comandante general Francisco José de Emparán trató de convencer a los vecinos de la necesidad y posibilidad de desescombrar la bahía para recuperar las operaciones comerciales. Era imposible.

1741.- El 4 de abril se produce en el Cabildo de la Isla una reunión a la que asiste el representante de Garachico, Lázaro Álvarez de Abreu, quien consigue que se inviertan algunas cantidades en los intentos de desescombro de la bahía. Acosta señala que siempre ocurría lo mismo: “La desproporción entre las cantidades invertidas y la ambición de los proyectos era evidente”.

1820.- El puerto se mejora y se habilita para el tráfico local.

1878.- “Vuelven a ejecutarse obras de cierta entidad en el puerto de Garachico, aunque insuficientes, como ocurrió en todas las ocasiones anteriores”, indica Acosta.

1926.- Las publicaciones de la época se ilustraban con anuncios como el de los vapores “Sancho II”, “Santa Úrsula” y “Bure”, de Álvaro Rodríguez López, que ofrecían un servicio fijo semanal desde Garachico hasta Las Palmas, La Gomera y La Palma.

1930.- El puerto de Garachico mantenía una notable actividad, a pesar de las dificultades. “En tiempos de guerras y escasez, incluida la posguerra de los años 40 del siglo XX, el puerto pareció revivir y se empeñó en mostrarnos los velámenes y las chimeneas humeantes de las embarcaciones”, recuerda Carlos Acosta. En esa fecha llegan buenas noticias para desde Madrid: habrá apoyo para intentar recuperar el puerto según un proyecto redactado por José Ochoa y Benjumea, director del puerto de Santa Cruz, que contaba con el visto bueno del Gobierno central. “La Tarde” publicaba ese año varios datos sobre la actividad portuaria garachiquense: 31.638 bultos de exportación; 53.824 toneladas de importación, y 56 pasajeros, 35 embarcados y 21 desembarcados. En diciembre, según publica “La Tarde”, operaron en el puerto 59 buques.

1931.- En enero comienzan las obras de reforma del puerto de Garachico, que mejoran el muelle viejo, animan el ambiente portuario, pero no logran recuperar el viejo esplendor perdido.

1948.- El carpintero de ribera Manuel Santana construye el barco Santa Ana, “el último que se crea en el astillero de la Villa y Puerto”, según Acosta.

1951.- El gran pescante de hierro que facilitaba las labores de carga y descarga en el muelle de Garachico es destruido por un temporal. Sólo se conserva su base de cemento, junto al empaquetado. Se mantiene una mínima actividad.

1979.- El presidente español Adolfo Suárez visita Garachico, donde es recibido por miles de vecinos. Lorenzo Dorta era el alcalde de la época y recuerda como, con lágrimas en los ojos, le pidió a Suárez, delante de aquella multitud, que ejecutara varias obras fundamentales para Garachico y la Isla Baja, entre las que se encontraba el puerto. El presidente tomó la palabra y, a viva voz, se comprometió a ejecutar todo lo solicitado. El gobierno local mostró al presidente un plano de un proyecto de mejora del muelle existente que, tras un análisis en profundidad, resulta ineficaz. Dorta recuerda que el ex diputado y senador Alfonso Soriano fue testigo de una conversación entre el responsable nacional de puertos y Adolfo Suárez en la que el presidente insiste en que se haga el puerto a pesar de que los técnicos lo consideran inviable en la zona elegida. Finalmente se opta por ubicarlo en la bahía de Las Aguas

1980.- El Gobierno de Adolfo Suárez adjudica las obras del nuevo puerto a la empresa Dragados, con un presupuesto de 1.000 millones de pesetas. Se ejecuta una escollera y se ganan al mar miles de metros cuadrados, en el entorno de la ermita de San Roque.

1982.- La empresa adjudicataria ha gastado ya unos 700 millones en la obra del nuevo puerto, pero, sorprendentemente, el ingeniero que llevaba los trabajos es nombrado Director General de Puertos del nuevo Gobierno central del PSOE y paraliza la obra. El ansiado muelle no termina de construirse y la empresa adjudicataria, para la que trabajaba el nuevo responsable de Puertos de España, se embolsa 300 millones de pesetas por lucro cesante. Esa cantidad hubiera bastado para concluir la obra, y el sueño, de Garachico, pero el Gobierno central prefiere indemnizar a la empresa a terminar los trabajos. En tres siglos, nunca estuvo tan cerca el nuevo puerto. Esta polémica decisión causa un enorme revuelo en Garachico, el Norte y el resto de la Isla. Más de 3.000 personas marchan a pie desde la Villa sin puerto hasta Santa Cruz para protestar por la paralización de la obra.

1987.- Lorenzo Dorta deja la Alcaldía de Garachico y la exigencia de un nuevo puerto se diluye, aunque cada cierto tiempo emerge como una vieja y anhelada demanda.

1998.- Se crea el Consorcio para el Desarrollo de la Isla Baja y entre sus objetivos fundamentales se plantea la construcción del puerto de Garachico.

2001.- En julio, el presidente insular, Ricardo Melchior, declaraba a EL DÍA que el puerto estaría terminado en 2005 y preparado para acoger líneas de transporte de pasajeros.

2002.- En marzo se presentó a los agentes sociales de la Isla Baja el proyecto del futuro puerto, “cuyas obras se espera que comiencen en el verano de 2003″, según informaba el Cabildo de Tenerife.

2003.- El Cabildo de Tenerife y el Gobierno de Canarias daban casi por concluida en septiembre la tramitación administrativa del futuro puerto de Garachico. La Cotmac aprueba el estudio de impacto medioambiental del puerto a finales de diciembre.

2004.- En julio, Ramón Miranda afirma en una entrevista con EL DÍA que “la burocracia no debe seguir retrasando el puerto” y pide a Cabildo y Gobierno que eliminen las trabas existentes.

2005.- El Consorcio de la Isla Baja propone en diciembre a la Consejería de Infraestructuras, Transportes y Vivienda que solicite la declaración de interés general y social de la construcción del puerto.

2006.- En noviembre de 2006, el alcalde de Garachico, Ramón Miranda (CC), declara a EL DÍA que “si el proyecto del puerto no sale adelante, podría abandonar CC”. Un mes después anuncia que “la primera piedra del puerto se colocará el 30 de abril de 2007″.

2007.- El presidente del Cabildo de Tenerife, Ricardo Melchior, anuncia a principios de mayo que la obra del puerto se adjudicará en julio de ese año y estará terminada en el año 2011. A finales de ese mes se abre la licitación del proyecto de la futura infraestructura portuaria tras su publicación en el Boletín de las Comunidades Europeas. En diciembre, el consejero regional de Obras Públicas y Transportes, Juan Ramón Hernández, asegura en el Parlamento de Canarias que la adjudicación de las obras “es inminente”. Aún tardará casi nueve meses en hacerse realidad.

2008.- Ramón Miranda afirma en febrero que el nuevo puerto deportivo, pesquero y de transporte “sólo está pendiente de que el consejero regional abra el sobre y adjudique la obra”. En julio, el alcalde amenaza con apoyar movilizaciones si la obra no se adjudica dentro de los plazos previstos y no comienza en octubre. El 1 de septiembre, la Consejería de Obras Públicas del Gobierno de Canarias adjudica por 40 millones de euros la obra del puerto de Garachico a la Unión Temporal de Empresas formada por Comsa, Cyes y Tinerfeña de Obras Públicas.

2012.- Si se cumplen los plazos previstos en el proyecto técnico de la obra, el puerto estará terminado en la segunda mitad de 2012, 306 años después de su destrucción.

Fuente: http://www.eldia.es/2008-09-07/norte/norte8.htm

En esta ocación y sin que sirva de presedente… GRACIAS RAMÓN Y LORENZO


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